sábado, 10 de marzo de 2018

Palacio de Cnosos







El Palacio de Cnosos es el más importante de los palacios minoicos de Creta (Grecia). Fue construido hacia el 2000 a. C. y destruido por un terremoto antes de 1700 a. C., para ser reconstruido en los siguientes años. Sufrió destrucciones parciales hacia el 1650 a. C. e importantes antes del 1400 a. C., cuando fue abandonado para ser reutilizado después por los dorios y romanos.
Su superficie es de unos 17.000 m² construidos y disponía de más de 1.500 habitaciones. Al oeste y sur un muro lo delimita, pero no era una muralla defensiva. Además, se cree que allí vivió la familia real en aquel entonces.


La vía de la procesión se cruzaba con la vía real. A cada lado de la vía algunas casas entre ellas la "casa de los frescos" y "el Arsenal"; al oeste la casa del tesoro noroeste, que debe el nombre a los objetos de bronce que se han hallado. La vía lleva a un pequeño palacio en que fue encontrado el objeto en forma de cabeza de toro.

La sala del trono recibía la luz por una abertura en la parte superior. Hoy hay copias de los frescos hallados en diversas partes del palacio. A nivel de la calle el acceso a la sala del trono tiene un vestíbulo con columnas. A la derecha entrando una bancada de piedra con una silla de madera reconstruida (la original se encontró quemada).

Un fresco decora la pared. Al fondo un pequeño santuario, algunas jarras que se supone que se utilizaban para ceremonias. Una escalera permite subir a la planta superior. Unas columnas separan la sala del trono del santuario a la izquierda. Detrás del santuario dos pequeñas cámaras, una con una gran jarra y la otra, llamada "cámara del tesoro" donde se han hallado estatuillas de diosas y otros objetos. A la izquierda del santuario, el vestíbulo de criptas de pilares o cámara hipóstila, donde se hacían los sacrificios. Los pilares están decorados con un símbolo (el de las hachas dobles).

viernes, 9 de marzo de 2018

La valeta, Capital Europea de la Cultura para el año 2018





La Valeta es la capital de Malta, situada sobre una península en la parte centro-oriental de la isla de Malta. 

La Valeta tiene edificios que datan a partir del siglo XVI construidos durante la época de los Caballeros Hospitalarios. La Valeta se caracteriza por tener construcciones barrocas, con elementos de la arquitectura del Renacimiento, la Neoclásica y arquitectura Moderna en zonas determinadas; ya que la Segunda Guerra Mundial ha dejado cicatrices en la ciudad. Fue oficialmente reconocida como un Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1980.

PEQUEA HISTORIA

La primera piedra angular de esta ciudad fue colocada el 28 de marzo de 1566 por el Gran Maestro de la Orden, Jean Parisot de la Valette. Los planes para el sistema geométrico de fortificaciones y de la red de carreteras rectangular estuvo previsto por el arquitecto italiano y el ingeniero militar Francesco Laparelli. El diseño y la realización de cada uno de los elementos de la fortaleza fueron también en gran parte gracias al asistente de Laparelli, Gerolamo Cassar. Con Laparelli en la isla de nuevo en 1568, antes de la finalización de la construcción, su asistente Cassar tomó la gestión global del proyecto. El 18 de marzo de 1571, la Orden se asienta oficialmente con una ceremonia solemne cuando se trasladó a la nueva ciudad (Birgu). La Valette, murió el 21 de agosto de 1568 en Birgu, no vivió hasta el final de su proyecto. En su honor, la ciudad recibió su nombre. Su sucesor como Gran Maestre, Pierre de Monte, fue el más avanzado en la expansión de La Valeta.

Originalmente la ciudad fue planeada estratégicamente en el mar por los Caballeros, en el borde norte Manderaggio, centro designado que debió servir como material de construcción de las casas de La Valeta. Al abandonarse este proyecto, la obra se ha convertido en una especie de barrio bajo, que fue habitado por personas sin hogar en condiciones sanitarias precarias. El área de la planicie Manderaggio empieza a perfilarse como una irregularidad en el plan de la red ortogonal de la ciudad, fue reconstruido en la década de 1950 con una promoción de viviendas. Hasta la rendición de los Caballeros de Malta bajo su Gran Maestre Fernando de Hompesch a Bolheim, desde la llegada de Napoleón La Valeta permaneció intacta. No fue sino hasta la Segunda Guerra Mundial, cuando fue ampliamente devastada por los ataques aéreos alemanes e italianos, las murallas pudieron resistir forzosamente las bombas. El archipiélago fue defendido a veces con sólo tres aviones. El rey británico Jorge VI le dio al pueblo de Malta en 1942, la Cruz de San Jorge por un heroísmo extraordinario.
de la ciudad estaba el puerto para aplicar órdenes a la Marina Orden Soberana de Malta. La excavación de un

La Valeta ha sido designada, como Capital Europea de la Cultura para el año 2018

jueves, 8 de marzo de 2018

Ciudad italiana de matera, Capital Europea de la Cultura 2019.




Matera es una ciudad y municipio, capital de la provincia homónima, y primera ciudad de la región de Basilicata, en el sur de Italia (a la que a veces se nombra como Lucania)

La ciudad se encuentra en ángulo oblicuo respecto a un cañón, que ha sido erosionado a lo largo de los años por una pequeña corriente, el Gravina. Cuenta con un casco antiguo muy particular, en el que las casas estaban excavadas en la roca caliza. «Los Sassi y el conjunto de las iglesias rupestres de Matera» han sido declarados por la Unesco Patrimonio de la Humanidad en 1993
El 17 de octubre de 2014 la ciudad fue elegida como sede italiana de la Capital Europea de la Cultura 2019.



Pequeña Historia
La región de lo que hoy es Matera ha estado habitada desde el Paleolítico. Se dice que la ciudad fue fundada por los romanos en el siglo III a. C., con el nombre de Metheola por el nombre del cónsul Quinto Cecilio Metelo.

En el año 664 Matera fue conquistada por los lombardos y se convirtió en parte del Ducado de Benevento. En los siglos VII y VIII las grutas cercanas fueron colonizadas por instituciones monásticas, tanto por los benedictinos como por los ortodoxos griegos.

Los siglos IX y X se caracterizaron por la lucha entre los sarracenos, los bizantinos y los emperadores alemanes, incluyendo a Luis II el Joven, que destruyó la ciudad. Después del establecimiento de los normandos en Apulia, Matera fue regida por Guillermo Brazo de Hierro desde 1043.

Después de un breve periodo comunal y una serie de epidemias y terremotos, la ciudad en el siglo XV se convirtió en posesión aragonesa, y fue entregada en feudo a los barones de la familia Tramontano. En 1514, sin embargo, la población se rebeló contra la opresión y mató al conde Giovanni Carlo Tramontano. En el siglo XVII, Matera fue entregada a los Orsini y luego se convirtió en parte de las Terre d'Otranto di Puglia. Más tarde fue capital de la Basilicata, una posición que mantuvo hasta 1806, cuando José Bonaparte nombró capital a Potenza.

En 1927 se convirtió en la capital de la provincia de Matera. El 2 de septiembre de 1943, los materanos se alzaron contra la ocupación alemana, siendo la primera ciudad italiana que luchó contra la Wehrmacht.

A partir de los años 1950, muchos arquitectos y urbanistas centraron su interés en Matera por su particular modo de vida. Así, nacen Serra Venerdì, el primer plan regulador de la ciudad por Luigi Piccinato, el asentamiento rural La Martella proyectado por el arquitecto Ludovico Quaroni, el distrito Spine Bianche, obra de gran relevancia arquitectónica del Neorrealismo, proyectado por Carlo Aymonino.

Como cualquier otra ciudad de Italia, Matera tiene una serie de iglesias. Sin embargo, en ningún otro lugar de Italia, y posiblemente incluso del mundo, puede verse un conjunto tan diverso de edificios relacionados con la fe cristiana.
La catedral de Matera.
Escaleras del centro histórico de Matera

    La catedral («Duomo», 1268–1270) es un monumento importante, y está dedicado a Santa Maria della Bruna desde 1389. Erigido en estilo arquitectónico románico apuliano, la iglesia tiene un alto campanario de 52 metros, y junto a la principal puerta hay una estatua de Maria della Bruna, apoyada por las de los santos Pedro y Pablo. Fue construida sobre una espuela en lo más alto de la civita que divide los dos sassi. El principal rasgo de la fachada es el rosetón, dividido por dieciséis columnillas. El interior tiene planta de cruz latina, con una nave y dos pasillos. La decoración es principalmente de la restauración barroca del siglo XVIII, pero recientemente se ha descubierto un fresco del siglo XIV en estilo bizantino representando el Juicio Final. Hay un cuadro anónimo del siglo XII que representa a la Madonna della Bruna, un coro tallado en madera situado en el ábside y el belén, realizado por el escultor Altobello Persio en 1534.

Hay muchas otras iglesias y monasterios que se remontan a diversos momentos de la historia del Cristianismo:

San Giovanni Battista: construida en el 1233, en estilo románico.
San Francesco d'Assisi (siglo XIII). Se alza en conmemoración de la visita del santo a Matera en 1218. Tiene añadidos barrocos. Reconstruida casi completamente en 1670 en estilo barroco. En su interior está la antigua cripta de los santos Pedro y Pablo.

En muchos casos son inglesias rupestres (chiese rupestri), muchas sencillas, con un único altar y quizá un fresco, a menudo ubicado en el lado opuesto al barranco; otras son un complejo entramado de cavernas con amplias cámaras subterráneas, que se piensa que se usaban para meditar por parte de los monjes rupestres y cenobitas. En la ciudad y a lo largo del barranco hay alrededor de 150 pequeñas iglesias excavadas en la roca. Entre las más importantes del barrio de Sassi, están:

    Santa Lucia alle Malve, con frescos del siglo XIII
    Convicinio di S. Antonio
    Santa Barbara
    Madonna delle Virtù[1].

Esta zona de las iglesias rupestres se encuentra incluido en el área protegida conocida como el Parco archeologico storico-naturale delle Chiese rupestri del Materano, llamado también Parco della Murgia Materana. Se trata de un parque regional de la Basilicata, creado con la Ley Regional n.º 11 de 3 de abril de 1990.

En el exterior de la ciudad, en campo abierto, está la Cripta del Peccato Originale, recientemente restaurada , con un extraordinario ciclo pictórico de frescos que cubren las paredes de la izquierda y del fondo.

Por último, el Convento di Sant'Agostino, monumento nacional italiano, está situado en el barrio Sasso Barisano y se erigió en 1593, junto con la iglesia homónima, sobre la antigua cripta rupestre de San Giuliano que se remonta al siglo XII (a veces descrita como cripta de San Guglielmo a causa de un error histórico).